Fue en el Paraninfo de la Universidad de la República donde disertó bajo el título “Los desafíos culturales de la contemporaneidad”, en cita convocada por el Comité Antimperialista Uruguayo de Solidaridad con Cuba y los Pueblos del Mundo y la Federación Estudiantil Universitaria.
El intelectual cubano instó a construir a nueva civilización en defensa de la espiritualidad y las raíces en momentos –dijo- de ofensiva neoliberal que viene acompañada de fascismo.
Subrayó que el neoliberalismo “nos quiere imbéciles” porque le temen a “a nuestros argumentos” y a “que los pueblos piensen”.
Nos dicen qué vamos a comer, qué ropa usar, qué música escuchar y utilizan el celular y las redes sociales como medio de colonización cultural.
“Se usan los metadatos para construir escenarios y comportamientos”, denunció sobre un proceso en el que los centros de poder utilizan hasta la neurociencia.
Resulta la guerra cognitiva para sacar lo peor del ser humano, apuntó ante un plenario en el que había estudiantes, trabajadores, intelectuales, el secretario general del Partido Comunista de Uruguay, Óscar Andrade, y la embajadora de Cuba, Lissett Pérez.
El conferencista privilegió el rol de la historia y la cultura cual antídotos en esta guerra cultural en la que “el fascismo es implacable”.
Hay que recuperar el compromiso social de los más débiles, expresó, y evocó el pensamiento de Fidel Castro respecto a la necesidad de ”sembrar ideas”.
Limia respondió a preguntas del auditorio y afirmó que “la solidaridad con Cuba es un acto de rebeldía y de resistencia.
Dijo que su país se prepara para el peor escenario, el de una intervención militar de Estados Unidos, cuyo gobierno busca a toda costa la rendición del pueblo cubano.
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