El medio digital europeo Preferente señala al respecto que las conexiones aéreas en esa región se sostienen prácticamente sobre un único corredor operativo con garantías.
El resto de rutas alternativas quedaron bloqueadas o bajo riesgo elevado por los diferentes conflictos y tensiones regionales, lo que sitúa a las aerolíneas ante la posibilidad real de suspender enlaces si ese último paso también se ve afectado
Según el periódico El Mundo, la situación es el resultado de un cierre progresivo del espacio aéreo en distintos frentes.
Desde febrero de 2022, tras el inicio de la guerra en Ucrania, las compañías de la Unión Europea (UE) no pueden sobrevolar Rusia, lo que dejó fuera de servicio el corredor siberiano, clave en la conectividad euroasiática.
Aquella decisión obligó a redibujar los trayectos hacia el este con desvíos de hasta cuatro horas adicionales y mayores costes de combustible y tripulación.
A ese escenario se suma la inestabilidad en el Medio Oriente. La ruta meridional, que atraviesa Egipto, Arabia Saudita y los países del Golfo antes de dirigirse al océano Índico, fue desaconsejada por la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
Dicha recomendación apareció ante el riesgo de que la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán pueda poner en peligro vuelos civiles. En la zona también impactan los ataques de los rebeldes hutíes desde Yemen, lo que incrementa la cautela de las compañías.
Asimismo, el corredor central, que cruza Turquía e Iraq rumbo al Golfo Pérsico, tampoco ofrece garantías.
Esta vía, utilizada con frecuencia por aerolíneas de la región como Emirates y Qatar Airways, discurre entre Irán y la península Arábiga, un punto considerado especialmente expuesto en caso de enfrentamiento directo, cuando el riesgo de un incidente en ese espacio lleva a limitar su uso.
Con ese panorama, el corredor septentrional se convirtió en la principal alternativa para las compañías europeas.
El itinerario bordea Anatolia, el Cáucaso y el mar Caspio antes de internarse en Asia Central y el sur del continente. Sin embargo, implica sobrevolar Afganistán y depende de la estabilidad en la frontera con Pakistán, donde en los últimos días se registraron ataques transfronterizos.
En este momento no hay un corredor tranquilo entre Europa y Asia, explican responsables de operaciones de aerolíneas europeas. La alternativa más segura ahora mismo es rodear el planeta por Groenlandia, Canadá y Alaska, pero alargaría de forma considerable los trayectos y elevaría los costes.
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