En un comunicado, la organización calificó la medida como “un acto de confrontación diplomática injustificado que no responde a los intereses del pueblo ecuatoriano” y sostuvo que evidencia “la subordinación del actual gobierno a la agenda geopolítica de los Estados Unidos”.
El colectivo consideró que el Gobierno “demuestra así su disposición a alinearse con la política guerrerista impulsada por Donald Trump y los sectores más radicales del poder estadounidense” y consideró que la decisión rompe con la tradición de solidaridad latinoamericana.
La Conaie destacó los programas de cooperación educativa y médica entre ambos países y afirmó que “miles de ecuatorianos -entre ellos generaciones de jóvenes indígenas, campesinos y de sectores populares- pudieron acceder a educación superior en Cuba gracias a programas de becas y cooperación”.
También rememoró el trabajo de brigadas médicas cubanas en comunidades rurales y recordó que el bloqueo económico contra Cuba ha sido “condenado reiteradamente por la comunidad internacional y por la Asamblea General de las Naciones Unidas”.
Por su parte, Leonidas Iza, expresidente de la Conaie y actual titular de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari), afirmó que la decisión constituye “un nuevo acto de sumisión a la agenda intervencionista del imperialismo estadounidense”.
Iza sostuvo que la medida desconoce el íntimo caminar entre Ecuador y Cuba y también resaltó que cientos de profesionales ecuatorianos se formaron en la isla en áreas como medicina, agronomía, música y arte.
Las declaraciones se suman a otros pronunciamientos críticos tras la decisión oficial, incluso un grupo de ciudadanos acudió a la sede diplomática cubana en esta capital a expresar su respaldo a la isla.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador informó este miércoles que, en aplicación del artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, declaraba persona non grata al embajador cubano Basilio Gutiérrez, así como a los miembros del personal diplomático, consular y administrativo de esa misión.
El Gobierno de Cuba rechazó “en los términos más enérgicos” la decisión, calificada como “arbitraria e injustificada”.
Mediante un comunicado, la cancillería cubana cuestionó la determinación de Quito de exigir la salida del personal de la Embajada de la nación caribeña “sin aportar argumento alguno”.
“Se trata de un acto inamistoso y sin precedentes, que daña significativamente las históricas relaciones de amistad y cooperación entre ambos países y pueblos”, aseveró el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores.
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