En un comunicado del partido político que representa a las fuerzas de izquierda en el istmo, la ley que impulsa el gobierno de José Raúl Mulino con reformas al Código Penal para criminalizar la protesta social mediante la sanción a quienes utilicen capuchas o se encuentren enmascarados en manifestaciones.
Pretender equiparar mecanismos de protección individual frente a la represión con conductas delictivas es un intento claro de intimidar al pueblo organizado y restringir el legítimo derecho a la protesta consagrado en la Constitución, señala el mensaje.
En el plano internacional, opinaron, la conducta política e ideológica de Mulino es similar a la del presidente argentino Javier Milei, cuya reforma laboral impuesta días atrás, ha significado un retroceso histórico en los derechos de la clase trabajadora.
Según el FAD, la orientación antisindical y regresiva que se impulsa en ese país suramericano alerta sobre el rumbo que se intenta consolidar en Panamá, donde se persigue, reprime y criminaliza a dirigentes sindicales y sociales que defienden los derechos del pueblo humilde, honesto y trabajador.
De otra parte, el FAD repudió la política exterior subordinada de la actual administración , marcada por su alineamiento con el gobierno de su par estadounidense, Donald Trump, y su respaldo, en estos momentos, a las acciones de Israel y su primer ministro, Benjamin Netanyahu, en el Medio Oriente.
La tragedia humanitaria que viven pueblos, ante el asesinato de civiles, incluyendo niñas estudiantes, tal como ocurrió en Irán, por los ataques del sionismo y el imperialismo norteamericano, no puede ser ignorada ni relativizada, remarca el colectivo.
También rechaza la existencia de un memorando de entendimiento entre el ejército de los Estados Unidos y el gobierno de Mulino, así como la actitud entreguista del Ejecutivo panameño frente a la Casa Blanca, lo que coloca en una posición de alerta ante la escalada del conflicto en esa región.
La posición asumida por Mulino arrastra peligrosamente al istmo a un escenario atravesado por intereses estratégicos ajenos a su posición de respeto a la libre autodeterminación, la neutralidad y el impulso de una América Latina y el Caribe como zona de paz, indica el FAD.
Además, reafirmaron su solidaridad con los pueblos que luchan por su libre autodeterminación, entre ellos el heroico pueblo de Cuba, que resiste un prolongado e injusto bloqueo económico impuesto por el Gobierno de Estados Unidos hace más de seis décadas.
dfm/ga













