La decisión de realizar un diálogo multicultural y multiétnico ocurre tras una sentencia del Consejo de Estado, del pasado 12 de febrero, que anuló el Decreto 1500 de 2018 expedido por el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018), mediante el cual se definía y protegía el territorio de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo.
Según declaró previamente el actual gobernante: “la Línea Negra implica una reforma agraria, porque hay campesinos dentro de la Sierra Nevada que se pueden poner de acuerdo en ubicarse en tierras más fértiles, más planas, pero se necesita una acción decidida” por parte de la Agencia Nacional de Tierras.
El jefe de Estado también aseguró que habría un nuevo decreto en el cual se restableciera los límites de la Línea Negra, pero después de que se llegase a un consenso entre todas las comunidades originarias que habitan la Sierra Nevada.
“Oficialmente declaro iniciado el proceso de consulta a las comunidades étnicas de la Sierra en pos de la Línea Negra”, afirmó al cierre de la asamblea celebrada en la Casa de Nariño en la que escuchó a cada uno de los delegados de los pueblos indígenas y afro.
La Línea Negra es la delimitación del territorio ancestral de los pueblos indígenas Koguis, Arhuacos, Wiwas y Kankuamos de la Sierra Nevada de Santa Marta y abarca los departamentos de Magdalena, La Guajira y Cesar.
De acuerdo con las culturas originarias, esa zona representa el tejido sagrado del territorio y garantiza el sostenimiento de las interrelaciones entre el territorio, la cultura y la naturaleza.
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