La directora de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar del Ministerio de Agricultura, Elizabeth Peña, expuso esa estrategia durante una mesa redonda ministerial realizada durante la 39 Conferencia Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, que se celebra del 2 al 6 de marzo en la capital de Brasil.
Peña explicó que el país avanza en la implementación de políticas públicas, leyes, estrategias y programas destinados a transformar los sistemas agroalimentarios, entre ellos la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional.
De acuerdo con la funcionaria, ese instrumento permite articular el trabajo de instituciones, asociaciones y estructuras nacionales y locales vinculadas a la producción de alimentos, para garantizar una acción coordinada en todo el territorio.
En ese proceso, destacó la implementación de la Hoja de Ruta para la Transformación de los Sistemas Alimentarios en Cuba, concebida en áreas de orientar el trabajo intersectorial hacia sistemas alimentarios sostenibles, inclusivos y resilientes.
Según explicó, esa estrategia busca coordinar y controlar las acciones de los diferentes actores involucrados en la producción y distribución de alimentos, con el propósito de avanzar hacia la soberanía y seguridad alimentaria.
Este cambio de paradigma productivo nos está permitiendo contrarrestar el atropello a la alimentación del pueblo de Cuba producido por el inhumano, injusto y cruel bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos contra nuestro país, manifestó.
Denunció que ese cerco es el principal obstáculo para el establecimiento de una agricultura capaz de cubrir las demandas alimentarias de la población, al no permitir el acceso a insumos productivos imprescindibles como fertilizantes, plaguicidas, energéticos, maquinarias, implementos agrícolas y sus piezas de repuesto.
Peña afirmó que el país también defiende la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación internacional y de promover plataformas agrícolas con enfoque de protección social y protagonismo de jóvenes, mujeres y comunidades rurales.
Asimismo, reiteró el compromiso de Cuba de impulsar la cooperación Sur-Sur mediante proyectos conjuntos en áreas como innovación agroalimentaria, resiliencia climática, autosuficiencia alimentaria, nutrición, agroecología y desarrollo de políticas públicas para transformar los sistemas alimentarios.
En ese sentido, señaló que la agricultura familiar constituye una de las bases de ese proceso por su capacidad para abastecer de alimentos a amplios sectores de la población y fortalecer la resiliencia de los sistemas productivos.
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