Según apuntó en su cuenta de la red social X, en dos de esas estructuras se obtenía cocaína y en tres procesaban pasta base, con capacidad de producir al mes hasta siete toneladas de esa droga, la cual era transportada hacia Ecuador con destino final Centroamérica y Estados Unidos.
En el transcurso de las acciones castrenses, que se efectuaron en el sur del país, en Puerto Asís (Putumayo) y en Tumaco (Nariño), se incautaron más de una tonelada de cocaína, dos mil 750 galones de base de coca en suspensión, cuatro mil 450 galones de insumos líquidos, entre otros elementos empleados en la fabricación del estupefaciente.
Los operativos se enmarcan en la llamada Operación Espejo, una estrategia conjunta con autoridades militares y policiales de Colombia y Ecuador.
De acuerdo con la información oficial previamente divulgada, como parte del plan trazado se identificaron y priorizaron cinco zonas estratégicas —una marítima y cuatro terrestres— en las que habrá presencia constante de tropas de ambos países.
Más temprano durante esta jornada, el presidente, Gustavo Petro, afirmó que Estados Unidos “no necesita ir solo a acabar los carteles del narcotráfico porque no sabría hacerlo bien”.
El pronunciamiento ocurrió después de unas declaraciones del secretario de Guerra del país norteño, Pete Hegseth, quien anunció desde la ciudad de Miami que Washington está listo para lanzar en solitario una “ofensiva” militar contra los carteles.
El gobernante neogranadino comentó que “para destruir los carteles mafiosos hay que ir juntos”.
Manifestó que “si a alguien le interesa destruir carteles es a Colombia y a América Latina en donde nos han asesinado un millón de personas. En dónde han destruido la democracia en regiones que están bajo el terror”.
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