“Hicieron una tarea extraordinaria, nunca se presentaron casos de indisciplina, de incumplimiento o de mala praxis. La calificaría como una labor perfecta”, afirmó el diplomático a periodistas en el aeropuerto internacional de San Pedro Sula, en el norteño departamento de Cortés.
Interrogado por los medios de comunicación, Loforte detalló que los 170 integrantes de la Brigada Médica Cubana -durante sus dos años de permanencia aquí- trabajaron en 17 de los 18 departamentos (regiones) de Honduras, y todos lo hicieron en la medicina pública, acentuó.
A través de las redes sociales, la legación de La Habana en Tegucigalpa destacó en un comunicado este jueves la entrega, profesionalismo y profundo sentido humanista de los galenos de la mayor de las Antillas, quienes llevaron salud y esperanza a miles de hondureños.
“Su labor se traduce en más de medio millón de consultas y más de 10 mil cirugías, cifras que reflejan el compromiso y la vocación solidaria de la medicina cubana”, subrayó la representación diplomática de la nación antillana.
“Los médicos cubanos regresan a la Patria con la satisfacción del deber cumplido y con el respeto y reconocimiento por la noble labor realizada.
¡Misión cumplida!”, concluyó el pronunciamiento.
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, el embajador cubano confirmó la salida de los últimos miembros de la Brigada y agradeció las muestras de cariño de pobladores, pacientes y directivos sanitarios hacia los facultativos de la isla caribeña.
Durante su permanencia en Honduras, los galenos prestaron servicios en comunidades donde el acceso a especialistas es muy limitado y atendieron diversas patologías en zonas rurales y de difícil cobertura del sistema sanitario.
Tras calificar de soberana la decisión del Gobierno hondureño de rescindir el convenio de cooperación, suscrito durante la anterior administración de la presidenta Xiomara Castro, Loforte manifestó la disposición de Cuba de seguir brindado apoyo si así lo requieren en el futuro.
Recordó que su país ayudó a Honduras con brigadas médicas desde el huracán Fifí, en 1974, y más tarde tras el devastador paso de la tormenta Mitch, en 1998, que dejó más de cinco mil muertos y millonarias pérdidas económicas y materiales.
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