En un comunicado, las autoridades militares iraníes afirmaron que las acusaciones sobre el supuesto ataque no son correctas y señalaron que Israel podría estar detrás de incidentes de este tipo con el objetivo de deteriorar las relaciones entre los países de la región y responsabilizar a Irán.
Por su parte, el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Gharibabadi, reiteró que la República Islámica no ataca a los países vecinos.
En declaraciones a la agencia de noticias Anews, el funcionario indicó que la política de Irán se centra en responder únicamente contra bases militares de sus adversarios, entre ellos Estados Unidos y lo que calificó como “regímenes sionistas” presentes en la región.
Gharibabadi añadió que Teherán advirtió desde el inicio de la escalada que atacará cualquier base militar utilizada para lanzar operaciones contra territorio iraní.
En paralelo, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, afirmó que su país no participará en ninguna operación dirigida contra Irán, en medio de la creciente tensión regional.
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