Un comunicado de la cancillería italiana señala que en esa reunión, efectuada por videoconferencia, participó por este país la subsecretaria de Estado de Asuntos Exteriores, Maria Tripodi, quien expresó “la plena solidaridad de Italia con los países afectados por el conflicto”.
En ese intercambio, que contó con la presencia de titulares de Exteriores de los países de la UE, así como de Arabia Saudita, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, Tripodi agradeció la ayuda de países del Medio Oriente para la rápida repatriación de los ciudadanos italianos atrapados en ese complejo escenario bélico.
Italia apoyó la adopción de una declaración conjunta UE-CCG, destinada a reafirmar la plena solidaridad de Europa con sus socios del Golfo y a afirmar la urgencia de una rápida distensión en la región, incluido el Líbano, añade el texto.
Por otra parte, Roma reafirmó su compromiso con la estabilidad regional, la protección de la población civil y el pleno respeto del derecho internacional, el derecho humanitario y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
En el intercambio se prestó especial atención a los riesgos asociados al cierre del Estrecho de Ormuz, un centro estratégico por el que transitan más de 20 millones de barriles de petróleo al día, aproximadamente una quinta parte del consumo mundial y el 25,0 por ciento del crudo transportado por mar.
En el encuentro, iniciado a las 11:00 hora local, se evaluó la peligrosa escalada de tensiones en Medio Oriente, intensificada tras la ofensiva militar ejecutada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
En un panorama de alta incertidumbre y reconfiguración de alianzas tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel, este diálogo intenta medir los riesgos de una expansión del conflicto armado.
El objetivo de los líderes de la UE y del CCG es diseñar, de manera conjunta, mecanismos que protejan la estabilidad colectiva y mitiguen los impactos económicos que esta crisis podría proyectar sobre ambas regiones, señalan analistas.
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