En ese sentido, la Gaceta Oficial de la República de Cuba publicó esta semana el Decreto-Ley 114 del 10 de diciembre de 2025 y su norma complementaria, Resolución 8 del ministro de Economía y Planificación, del 23 de febrero de 2026, que regula dichas asociaciones.
Dicha legislación responde al mandato de la Constitución de la República de Cuba de 2019 que reconoce en su artículo 22, inciso e) la propiedad mixta, la cual legitima la combinación de recursos estatales y no estatales para el desarrollo económico del pais caribeño.
El Decreto-Ley regula las asociaciones entre entidades empresariales estatales y no estatales a través de cuatro modalidades de negocios, como la constitución de sociedades de responsabilidad limitada mixtas, donde las entidades que se asocien aporten bienes o derechos o transmitan sus respectivos patrimonios sociales a una nueva empresa.
También, la adquisición, por una entidad empresarial estatal, de participaciones en una sociedad de responsabilidad limitada privada ya existente.
Igualmente, la absorción, por una sociedad anónima de capital ciento por ciento cubano o una sociedad de responsabilidad limitada estatal de una sociedad de responsabilidad limitada privada, y además la concertación de contratos de asociación económica.
En las referidas asociaciones pueden participar entidades empresariales estatales, sociedades anónimas de capital 100 por ciento cubano, micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) estatales, unidades presupuestadas con tratamiento especial.
Asimismo, entidades no estales como: Mipymes privadas, cooperativas no agropecuarias y cooperativas agropecuarias.
El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso Vázquez, apuntó en conferencia de prensa, que la nueva norma fortalece los encadenamientos productivos, fomenta las exportaciones, aprovecha las capacidades instaladas, promueve la creación de empleos, mejora la competitividad empresarial y propicia la recuperación y consolidación de la empresa estatal socialista como principal ente de la economía cubana.
El nuevo Decreto Ley, acotó, favorece una mayor vinculación entre el sector estatal y el privado.
Las nuevas modalidades de negocios en Cuba entre entidades empresariales estatales y no estatales, en las cuales pueden participar dos o más entidades con diferentes tipos de propiedad, generan ciencia, innovación y soberanía productiva, así como refuerzan la autonomía empresarial en pos del desarrollo nacional y territorial.
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