Concretamente, Zapatero destacó la postura vertical de Sánchez respecto all conflicto en Oriente Medio y deploró que desde la guerra de Iraq de 2003, «no se respeta la legalidad internacional».
Al asistir a un desayuno informativo con la ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, el político socialista lamentó que en el mundo prevalezca «la era de la violencia y de la fuerza, sin normas».
En declaraciones a un grupo de periodistas, dio su espaldarazo al actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y aprovechó para recordar que el uso de la fuerza solo puede estar autorizado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, algo pasado por alto en la agresión de EEUU e Israel a Irán.
Aprovechó para señalar que fue el propio EEUU, uno de los impulsores de la Carta de San Francisco (tratado fundacional de la ONU), después de sufrir la comunidad internacional las tragedias» de dos Guerras Mundiales.
La ONU “nació para la paz, y ahora es soslayada e ignorada por grandes potencias, lo cual, «no nos anticipa un buen futuro y un presente bastante preocupante».
Zapatero, quien estuvo al frente del Gobierno de España de 2004 a 2011, ordenó la retirada de las tropas españolas de la guerra de Iraq el 18 de abril de 2004, el mismo año en que ganó las elecciones generales.
Ayer, la reivindicación de España con el “No a la guerra”, trajo diversas repercusiones, entre ellas la falta de empatía de Alemania frente a las amenazas de Donald Trump.
El ministro de Asuntos Exteriores, manifestó su sorpresa por el hecho de que el canciller federal alemán, Friederich Merz, no apoyara a España ante las críticas del mandatario estadounidense y su amenaza de suspender el comercio.
Albares dijo en declaraciones a TVE que sin dudas Angela Merkel u Olaf Scholz, los dos antecedores de Merz, no habrían actuado de la misma forma.
España reivindicó su “No a la guerra” en una declaración institucional del jefe del Ejecutivo, sin mencionar en ningún momento a Donald Trump, ni a los países europeos (Francia, Alemania y Reino Unido) alineados con el ataque militar a Irán.
Sánchez subrayó que España no será «cómplice de algo malo para el mundo» como es la guerra en Medio Oriente «solo por el miedo a las represalias de alguno».
Desde el Palacio de la Moncloa, el jefe del Ejecutivo se refirió con sobriedad, pero de modo vertical, a las acciones militares de EEUU e Israel contra Irán, las respuestas de Teherán y las amenazas de Trump a España por su posición ante este conflicto.
«Si la administración norteamericana quiere revisarla (la relación comercial) deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EEUU», argumentó la Moncloa.
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