El encuentro, celebrado del 2 al 6 de marzo en el Palacio de Itamaraty, reunió a ministros, expertos, organismos internacionales y representantes de la sociedad civil para debatir prioridades que orientarán el trabajo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el bienio 2026-2027.
Durante la apertura de la reunión ministerial, el 4 de marzo, participó el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien llamó a priorizar el combate al hambre y cuestionó el aumento del gasto mundial en armamentos frente a las necesidades alimentarias de millones de personas.
Según manifestó el jefe de Estado, bastaría una teleconferencia entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir si lo que va a resolver el problema de la humanidad es más guerra o más paz; si es la producción de más armas o el aumento de la renta del pueblo para que pueda tener la alimentación necesaria.
También abogó por reforzar la cooperación internacional para garantizar alimentos a la población y destacó que América Latina y el Caribe constituyen una zona de paz que puede contribuir a enfrentar los desafíos globales de seguridad alimentaria.
En las sesiones técnicas iniciales de la cita regional, los participantes analizaron el impacto de la inflación de los precios de los alimentos sobre la seguridad alimentaria y la nutrición, así como políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a dietas saludables en la región.
Los debates también abordaron la gestión sostenible del agua y los suelos, considerados recursos estratégicos para sostener el papel de América Latina y el Caribe como una de las principales regiones productoras y exportadoras de alimentos, entre otros temas.
En la fase ministerial se analizaron además estrategias para reducir las brechas de productividad agrícola a través de la ciencia y la innovación, así como políticas orientadas a impulsar sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos y sostenibles.
Se debatieron igualmente mecanismos para ampliar el financiamiento destinado a la transformación del sector, incluida la iniciativa Mano de la Mano de la FAO.
La conferencia regional concluirá este viernes con la aprobación del informe final del encuentro, cuya próxima edición, en 2028, tendrá como sede a El Salvador.
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