El comunicado, divulgado por la Cancillería, condenó los ataques recientes en la región y se solidarizó con los pueblos del Reino de Bahréin, el Estado de Qatar, Emiratos Árabes Unidos, los reinos de Arabia Saudita y Hachemita de Jordania, el Estado de Kuwait, el Sultanato de Omán, Líbano, Irak, Chipre, Azerbaiyán y Türkiye.
“Colombia reconoce la gravedad de estos hechos, que amenazan la estabilidad, seguridad y paz en la región, y reitera su respaldo a todos los esfuerzos encaminados a lograr el cese inmediato de las hostilidades, proteger la vida de la población civil y preservar la estabilidad regional”, apuntó la nota.
Detalló que, para la nación noegranadina, la solución a las tensiones actuales debe basarse en el diálogo, la diplomacia y el respeto de los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.
«Resulta esencial que la comunidad internacional redoble sus esfuerzos para evitar un mayor recrudecimiento del conflicto e impulsar una salida pacífica y duradera”, remarcó.
De igual manera, reafirmó su defensa inequívoca del derecho internacional y de los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas: la paz y seguridad internacionales, la solución pacífica de las controversias, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, la igualdad soberana de los Estados, el respeto a la soberanía, a la integridad territorial y a la independencia política de todos los Estados.
Finalmente, informó que, en su calidad de Miembro No Permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, continuará haciendo un llamado a todas las partes a la contención y desescalamiento, al retorno urgente a la diplomacia, al respeto estricto del derecho internacional y al fortalecimiento de los mecanismos multilaterales existentes.
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