Con el apoyo de fuerzas aliadas retomamos el control de Kordofán Norte, dice el parte remitido a la prensa por el Ejército, leal al Consejo Soberano de Transición (CST, gobierno reconocido).
La operación, caracterizada en el comunicado como “relámpago” comenzó por la conquista de la ciudad de Bara con el apoyo de Fuerza Conjunta de Protección de Darfur, una milicia formada por los integrantes del Movimiento de Liberación de Sudán, creada para combatir a las RSF.
Desde fines del año pasado el Ejército sudanés, leal al CST, inicio una ofensiva que le permitió recapturar esta capital, la ciudad gemela de Omdurmán, otras localidades importantes, establecer un gabinete ministerial y alentar el regreso de cientos de miles de residentes desplazados por los combates en los que han muerto alrededor de 24 mil personas, muchas de ellas civiles no beligerantes atrapadas entre dos fuegos.
En contrapartida, las RSF crearon un gobierno en las zonas bajo su control, impugnado como ilegal por la Unión Africana y carente de reconocimiento regional o internacional.
La intención aparente de los paramilitares era crear una situación similar a la prevaleciente en Libia donde dos gobiernos paralelos uno con sede en Trípoli la capital, y otro en la ciudad de Tobruk, próxima a la frontera con Egipto.
La que ha dado en llamarse guerra olvidada de Sudán causó además la mayor crisis de refugiados de la historia, 14 millones de deslazados, según cifras extraoficiales, y la devastación de este país del noreste africano.
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