En declaraciones a Prensa Latina, Guerra apuntó que la acción del neoliberal gobernante ecuatoriano Daniel Noboa que se produjo después que este se reunió con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Miami.
Además, la inexplicada ruptura, agregó, se produjo “en momentos en que se cierne el peligro de una intervención militar norteamericana contra la Isla”.
Tal conducta es “la más cruda expresión del espíritu de servilismo y sometimiento al amo imperial que caracteriza a las clases dominantes latinoamericanas”, agregó.
Guerra calificó a los exponentes de esas clases como “rabiosos mastines con sus poblaciones, perros falderos del imperialismo yanqui”, entre los que mencionó a Noboa y sus pares, Javier Milei y José Kast”, así como “los personajes que pasan fugazmente por el Palacio de Gobierno en Perú”.
Estados Unidos ha decidido que “Hay que golpear con mayor brutalidad a Cuba y nada mejor que los gobiernos contentos con ser el patio trasero contribuyan sin vergüenza con esta política criminal”.
Ese alineamiento, agregó, se extiende a campañas de desprestigio contra los gobiernos de izquierda y progresistas, de apoyo a la ofensiva de la OTAN contra Rusia o, como ahora, a la guerraa de Israel y Estados Unidos contra Irán.
“La renuncia a la soberanía, a los intereses de la patria para reemplazarlos por el entreguismo, el orgullo de la condición de esclavo, la traición como bandera, está en la cepa de las clases dominantes, es la naturaleza con la que han nacido”, sentenció.
Por eso, añadió Guerra, “el odio visceral contra quienes atenten contra los intereses de sus amos”, de los sirvientes obtusos, genuflexos y corrompidos, a la medida de los gobernantes del imperio en su etapa de decadencia.
Sentenció que “Contra ellos hay que luchar, en defensa de Cuba, de Venezuela y de todos los pueblos que defienden la soberanía, los recursos y el bienestar de nuestros pueblos”.
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