Los precios del crudo estaban camino de registrar considerables ganancias semanales este viernes, pues los traders (personas que compran y venden activos como acciones, divisas, bonos, materias primas en los mercados financieros) siguen preocupados de que el conflicto entre Irán y las fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel cierre la vital vía marítima, por donde pasa un 20 por ciento del suministro mundial de petróleo.
En un movimiento que podría aliviar algunas de esas preocupaciones, Estados Unidos anunció que permitiría la venta de petróleo ruso a India durante un período de 30 días.
También, se prevé que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos revele medidas destinadas a controlar los precios de la energía a través de los mercados financieros.
Analistas de la firma global de servicios financieros UBS dijeron que no ven los niveles actuales de precios del petróleo como un «equilibrio estable».
«Si las interrupciones en el transporte marítimo persisten o la infraestructura sufre más daños, los precios podrían subir más, superando potencialmente los 90 dólares/barril», escribieron en una nota.
Ante la perspectiva del aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos, algunos inversores han comenzado a preocuparse de que una prolongación pueda desencadenar un aumento de las presiones inflacionarias, lo cual podría retrasar el calendario de posibles recortes de los tipos de interés de la Reserva Federal más adelante este año.
Igualmente, los rendimientos de los bonos estadounidenses han subido, perjudicando a las acciones.
Sin embargo, los expertos argumentaron que los precios tendrían que mantenerse elevados durante varios meses antes de «afectar materialmente al crecimiento o la inflación».
Añadieron que, si las hostilidades cesan, es probable que los precios del petróleo se moderen, y que el crudo Brent, que marca la referencia en los mercados europeos, vuelva al «rango de 60 dólares/barril a 70 dólares/barril».
mem/abm













