Un comunicado de la Presidencia señala que Trump dialogará con los gobernantes “para trabajar juntos y abordar la migración ilegal y masiva en Estados Unidos y en el hemisferio occidental, así como la amenaza de bandas criminales, narcotraficantes y terroristas”.
Precisa que Abinader también tiene previsto agotar una serie de reuniones bilaterales en el contexto del evento, con el fin de promover los intereses nacionales y estrechar los vínculos con “las naciones hermanas” de la región.
La reunión convocada con un grupo selecto de países —República Dominicana, Chile, Bolivia, Costa Rica, Argentina, El Salvador, Ecuador, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago— se produce en un contexto regional marcado por crecientes tensiones políticas.
La reciente agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores han generado alarma y críticas en América Latina, mientras que las medidas de presión contra Cuba, incluido el bloqueo petrolero, evidencian un endurecimiento de la política de Washington en la región.
Analistas señalan que estas acciones reflejan un intento de Estados Unidos por reafirmar su influencia en el hemisferio occidental, en lo que consideran una reedición de la Doctrina Monroe de 1823.
En este escenario, el Gobierno dominicano ve la cita como una oportunidad para consolidar su rol como socio estratégico en el Caribe, fortalecer alianzas regionales y promover la estabilidad política y el desarrollo económico.
La visita del gobernante dominicano se inserta en la intensa agenda internacional que desarrollará este mes, la cual incluye compromisos oficiales en Chile y Francia.
El Partido Comunista del Trabajo de la República Dominicana advirtió este viernes que la denominada Cumbre “Escudo de las Américas” a la que asiste Abinader, pone en riesgo la soberanía nacional.
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