El enjambre sísmico comenzó a las 5:11 de la tarde del pasado 4 de marzo pero la población apenas percibió dos, según los informes que aseguran estos eventos se deben a las fallas geológicas locales, las cuales generan una secuencia de temblores de baja magnitud.
El MARN mantiene el monitoreo permanente de la actividad en el sector y reiteró que continuará informando a la población sobre cualquier cambio relevante en el comportamiento de estos fenómenos.
Esta semana, el miércoles, a las 12:56 del mediodía, un fuerte sismo de magnitud 5.6 sacudió a El Salvador, con su localización frente a la costa de Usulután, a 68 kilómetros al sur de la playa El Espino, a una profundidad de 29 kilómetros y con una intensidad nivel IV.
/lb








