En un ambiente en el cual el anfitrión calificó, entre risas, de “maldito” el idioma de muchos de los asistentes, fue presentada la iniciativa para “crear una coalición regional para reforzar la cooperación frente al crimen organizado transnacional, los carteles del narcotráfico y la migración irregular”.
De “histórica coalición militar contra el narcotráfico y el crimen organizado” calificó el conclave una declaración del gobierno salvadoreño, que esconde además el interés de la Casa Blanca de frenar la creciente presencia económica y política de China en América Latina.
Según un documento distribuido por Casa Presidencial, el encuentro reunió a 12 mandatarios de la región con el objetivo de consolidar un bloque de seguridad hemisférica para enfatizar la urgencia de esta alianza militar, contra el crimen organizado.
Durante el evento, el Secretario de Estado, Marco Rubio, y la enviada especial de Escudo de las Américas, Kristi Noem, reconocieron el modelo de seguridad de El Salvador.
Posterior a la firma de la coalición militar contra el narcotráfico, los mandatarios sostuvieron un almuerzo de trabajo con Rubio y Noem, donde ambos destacaron los resultados que El Salvador ha dado en el combate al narcotráfico y el terrorismo.
Según el comunicado, el secretario Rubio manifestó que «esta histórica coalición de naciones trabajará conjuntamente para impulsar estrategias que pongan fin a la injerencia extranjera en nuestro hemisferio, a las pandillas y cárteles criminales y narcoterroristas, y a la inmigración ilegal y masiva».
Esta semana, tanto el ministro de Defensa, René Merino, como el vicepresidente Félix Ulloa, elogiaron que Washington reviva la doctrina Monroe, sinónimo en la región de injerencia, golpe de Estados y políticas antipopulares.
Por su parte, Noem, en su nuevo rol como enviada especial para el Escudo de las Américas, reconoció el modelo de seguridad que ha impulsado el presidente Bukele.
«Hemos observado de cerca los resultados en El Salvador. Lo que se ha logrado en la desarticulación de las pandillas es un testimonio de lo que es posible cuando existe voluntad política para aplicar la ley sin disculpas», expresó.
Mientras, el presidente Bukele reafirmó el compromiso de El Salvador en la lucha contra las amenazas criminales que afectan la paz y el desarrollo del continente.
Asimismo, el mandatario salvadoreño sostuvo reuniones con el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, con quien intercambió la estrategia de transformación económica y sus planes para convertir a El Salvador en un centro de activos digitales.
Además, se reunió con el secretario de Comercio, Howard W. Lutnick, y Stephen Miller, asesor de Seguridad Nacional, para analizar el impacto de las medidas de seguridad en la región.
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