En un comunicado, la institución castrense informó que sus unidades detectaron cuatro helicópteros del ejército israelí sobre la zona de Khraibeh-Baalbek, cerca de la frontera entre Líbano y Siria.
Según el informe, dos de los helicópteros desembarcaron una fuerza militar en las inmediaciones del área, al mismo tiempo que se registraba un amplio bombardeo aéreo contra los alrededores.
El ejército libanés indicó que sus unidades se pusieron de inmediato en estado de alerta y lanzaron bengalas para iluminar la zona donde se encontraba la fuerza infiltrada, aunque posteriormente perdieron contacto visual con el grupo.
La operación incluyó bombardeos y el rastreo de la zona, seguido de un intercambio de disparos entre la fuerza israelí y residentes locales después de que los militares avanzaran desde el punto de desembarco hacia la localidad de Nabi Sheet.
La institución militar confirmó además que los bombardeos israelíes que acompañaron la operación provocaron la muerte de tres soldados libaneses y varios civiles.
En un hecho relacionado, la presidencia libanesa informó a través de la red social X que el presidente Joseph Aoun sigue de cerca la evolución de la situación de seguridad.
El mandatario recibió un informe del comandante del Ejército, general Rudolph Heikel, sobre los detalles disponibles de la operación.
Por su parte, el ejército israelí reconoció el fracaso de una operación de desembarco realizada por sus fuerzas en el valle de la Bekaa durante la noche anterior.
Según el comunicado israelí, la operación fue ejecutada por fuerzas especiales en un intento de encontrar información relacionada con el piloto desaparecido Ron Arad.
Las autoridades militares israelíes señalaron que sus efectivos no sufrieron bajas durante la misión, pero no lograron obtener evidencia sobre el piloto, desaparecido en 1986 tras estrellarse su avión durante una operación militar en el Líbano.
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