Las declaraciones del jefe de la diplomacia tuvieron lugar durante una reunión con el presidente del país istmeño, José Raúl Mulino, quien asistió en Miami ( Florida) a la llamada cumbre “Escudo de las Américas” junto a otros aliados de su par anfitrión Donald Trump.
Rubio y Mulino abordaron la necesidad de reforzar los programas de cooperación bilateral , una relación basada en el respeto con Panamá y el reconocimiento a su valoración como socio estratégico de la potencia en el hemisferio.
Como parte de su agenda, Mulino también conversó con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el secretario de Energía, Chris Wright, sobre las iniciativas que convierten a la nación canalera en un centro de conexión energética y logística ideal en la región.
Al respecto, el mandatario expuso a los funcionarios estadounidenses los avances del proyecto de interconexión eléctrica con Colombia, así como el proyecto del gasoducto por el Canal de Panamá.
Mulino sostuvo que Panamá ha redefinido su estrategia marítima para mantener su liderazgo como centro logístico y de marina mercante al servicio del comercio mundial. Esto incluye los planes de dos megapuertos y el centro multimodal de Puerto Armuelles.
En la jornada, Mulino también firmó el acuerdo “Escudo de las Américas”, coalición militar conjunta para combatir el narcotráfico, el crimen organizado y la migración ilegal según Trump, pero criticado por organizaciones sociales, como el Frente Nacional en Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso).
El colectivo señaló que Panamá es un pueblo que ama la paz, pero con soberanía y justicia social y rechazó la decisión de Mulino que arrastra al país a una guerra que podría convertir a sus pobladores en escudos humanos de una conflagración bélica.
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