Dolores Oropesa y específicamente su asesinato en la década de 1930 dio origen a una frase que aún resuena en la memoria popular de la isla caribeña: Son las tres de la tarde, la hora que mataron a Lola.
La muestra reúne relojes trabajados en diversas técnicas como litografía, acuarela, lienzo e instalaciones, donde cada pieza propone un recorrido por estilos artísticos que, además de su carga simbólica, invitan a reflexionar sobre la relación entre temporalidad e historia.
Están detenidos a las tres de la tarde, varados en una realidad donde el tiempo se nos muestra congelado, expresó su autor. El título de la exposición evoca la célebre expresión del ex presidente cubano Ramón Grau San Martín, quien en un discurso popularizó la referencia a la hora que mataron a Lola.
Desde entonces, la frase se convirtió en parte del habla cotidiana y trascendió fronteras gracias a la diáspora cubana.
Con esta propuesta, Malberti reafirma cómo los sucesos históricos pueden marcar el tiempo y, a su vez, cómo el tiempo define la manera en que se recuerda la historia.
La muestra se inaugurará en las instalaciones del TEGH, ubicada en la Plaza de la Catedral, en el centro histórico de esta capital, el día 13 a las 15:00 hora local.
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