Muchos residentes en esa ciudad se están reuniendo en Union Square todos los días para expresar la opinión de millones de personas en Estados Unidos y en todo el mundo que rechazan la cruel e injusta guerra que atenta contra la paz y contra todos los pueblos del mundo, señaló un mensaje de The People’s Forum publicado en la red social X acompañado de un video de la masiva protesta.
Las expresiones de protesta contra la guerra han sacudido Washington, incluso aliados conservadores de Trump que integran el movimiento MAGA (sigla en inglés de «Hacer grande a Estados Unidos otra vez») han decidido distanciarse y cuestionan la decisión del ocupante del Despacho Oval.
La periodista y presentadora Megyn Kelly y los comentaristas políticos conservadores Tucker Carlson y Matt Walsh se encuentran entre las principales figuras que han mostrado su malestar por todo esto. Ser conservador, simpatizante de Trump o parte del movimiento MAGA no significa aceptar otra guerra en Medio Oriente, expresó Kelly.
Por su parte, el comediante y podcaster David Smith, quien respaldó a Trump en 2024, pero ahora afirma que “fue un mal cálculo”, pidió un juicio político al mandatario en junio del pasado año tras los ataques a los que se sumó junto a Israel contra tres instalaciones nucleares de Irán.
En estos momentos Smith dice que Trump “se lo ha buscado. Es como si esto fuera el final” y sostiene que la actual situación podría afectar a los republicanos en las elecciones de medio término de noviembre e incluso las presidenciales de 2028.
“Espero que los republicanos pierdan las intermedias de este año. Tiene que pasar. Hay que destruirlos y nadie de esta administración merece apoyo en 2028”, subrayó.
Esta semana Brian McGinnis, un veterano de guerra, irrumpió en una audiencia en el Capitolio para expresar su rechazo a esta guerra.
En la mitad de la sesión, el actual candidato a senador por el Partido Verde, entró al grito de «nadie quiere luchar por Israel» y mientras los agentes de seguridad intentaban expulsarlo sufrió la rotura de uno de sus brazos.
Trump ordenó la ejecución de la Operación Furia Épica, pese a que estaba sobre la mesa la bandera de la diplomacia y la posibilidad de un tentativo acuerdo entre Washington y Teherán. Hubo tres rondas de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, la última finalizó en Ginebra poco antes de los primeros bombazos.
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