El equipo boricua, dos veces subcampeón del torneo, había debutado con una contundente victoria de 5-0 sobre Colombia y volvió a jugar este sábado impulsado por el rugido de su público y con el ímpetu de quien conoce el peso de su historia.
Un cuadrangular de Darell Hernaiz ante un envío de Severino González en el décimo episodio le dio la victoria al llamado «Team Rubio» en medio de una locura total.
Los panameños habían sido dominados durante cuatro entradas por el abridor Eduardo Rivera, pero se rebelaron en el quinto capítulo ante su sustituto Jorge López, cuando el zurdo se fue a la cueva dejando un corredor en la inicial.
Dobles consecutivos de Christian Bethancourt y Luis Castillo impulsaron las dos primeras carreras del juego, apagando por un momento la algarabía del mítico estadio.
El diestro Ariel Jurado trabajó cinco actos inmaculados, pero tras su salida los anfitriones amenazaron ante el relevista Javy Guerra al congestionar las almohadillas, y descontaron una por un elevado de sacrificio de Nolan Arenado.
Kenny Hernández apagó el fuego y sacó cinco outs, Abdiel Mendoza retiró a dos rivales, pero a la hora de recoger los bates el cerrador Alberto Baldonado perdió el control y permitió el empate al bolear a un contrario con las bases llenas.
Luego que en el décimo los discípulos de Yadier Molina habían vuelto a conseguir el abrazo después de una desventaja mínima, llegó el batazo que definió el choque con las bases limpias.
José Espada lanzó los dos últimos capítulos con una carrera sucia a sus récords y se anotó el importante éxito.
Tras esta jornada, la tabla del grupo muestra a los boricuas en la cima con balance de 2-0, seguido por Cuba (1-0) y Canada (1-0), equipo que hoy superó a Colombia. Precisamente colombianos y panameños cierran la clasificación con par de derrotas en igual número de presentaciones.
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