La diplomática recordó que Uruguay preside el Consenso de Brasilia al mismo tiempo que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y el Grupo de los 77 + China. A ello se sumará a mediados de año la presidencia pro témpore de Mercosur.
Apuntó, según La Diaria, que el propósito para todos esos organismos es “mantenerlos vivos” pues son “relevantes” para la agenda progresista, el multilateralismo, y «no tienen sustitutos».
Puntualizó además que su “desaparición” impondría la exposición a “otras realidades”.
Csukasi subrayó que entre los propósitos está “mantener a esa Sudamérica unida, que está bastante dividida y que viene bastante golpeada en diversos aspectos”.
Reconoció que velar por la permanencia de estos espacios “va a ser lo más difícil de entender” en los meses “que se nos vienen”.
Si quien coordina o preside esos grupos es el primero que sale a las corridas a decir ‘blanco’ o ‘negro’, se acabó el diálogo, se acabó la concertación, argumentó.
“No es una excusa, es un dato del contexto que a veces ayuda a entender por qué Uruguay se maneja con una prudencia y con una cautela que puede frustrar”, dijo en referencia a bases del Frente Amplio críticas respecto a posturas de la diplomacia del gobierno.
“En el equilibrio ese que se nos impone durante este año, les voy a decir que cuando vean un comunicado, cuando vean una acción, cuando vean una declaración, traten de imaginarse qué es lo que puede haber detrás”, planteó Csukasi, con vistas a futuros pronunciamientos de cancillería.
Acotó que lo opuesto a mantener esa posición de equilibrio tendría como resultado una “región destruida, sin diálogos, fraccionada, en donde nadie se puede sentar con nadie”.
Dijo que Uruguay se plantea volver al Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, así como al Consejo de Seguridad “para que la construcción del multilateralismo futuro también tenga la voz uruguaya”.
Ante la consulta de los militantes del comité, la vicecanciller explicó que el gobierno está trabajando de cara a brindar ayuda a Cuba, en particular leche en polvó.
Remarcó que la “dificultad” está en el transporte por las restricciones del bloqueo impuesto por EEUU a la isla.
Explicó que se trabaja en que esa ayuda tenga “las garantías” de llegar apelando a la “solidaridad” de Brasil y México, que son los que están “manteniendo canales abiertos de envío de alimento y de otros productos a la isla”.
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