Desde que comenzó la guerra contra Irán el 28 de febrero, esta es la séptima baja que admite Estados Unidos en ese conflicto que ha incendiado Medio Oriente.
Según los informes de Centcom, el militar fue herido el 1 de marzo durante una acción en Arabia Saudita. Su identidad no trascendió aún.
El presidente Donald Trump participó la víspera en la ceremonia solemne de recibimiento de los restos de seis efectivos en servicio fallecidos en Kuwait como consecuencia de esta guerra.
Acompañado por la primera dama Melania Trump, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el enviado especial para Medio Oriente Steve Witkoff, Trump asistió al traslado en la Base Aérea de Dover, en Delaware.
Los caídos fueron identificados por el Departamento de Defensa como el capitán Cody A. Khork, de 35 años, sargento; el sargento de primera clase Noah L. Tietjens, de 42 años; sargento de primera clase Nicole M. Amor, de 39 ; sargento Declan J. Coady, de 20; mayor Jeffrey O’Brien, de 45, y el suboficial jefe Robert M. Marzan, de 54.
Trump llegó a la Base Aérea de Dover después de participar y dar un discurso en su Cumbre Escudo de las Américas, celebrada en Miami, a la que asistieron los mandatarios de la región afines a su agenda política e ideológica.
Los seis soldados, todos pertenecientes a la Reserva con base en Des Moines, Iowa, murieron cuando un dron impactó un centro de operaciones en Port Shuaiba, Kuwait, un día después del inicio de la operación militar contra Irán.
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este sábado que su país mantiene su compromiso con relaciones amistosas con los Estados vecinos, aunque subrayó que tal compromiso no invalida el derecho a la legítima defensa.
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