La cita, celebrada en esta capital con motivo del Día Internacional de la Mujer, formó parte de una jornada de debates convocada por el PCO y el colectivo femenino Rosa Luxemburgo para rescatar el carácter histórico de lucha del 8 de marzo y discutir los desafíos actuales para la emancipación de las trabajadoras.
Durante el encuentro, participantes coincidieron en que la lucha por los derechos de las mujeres sigue siendo inseparable de las demandas sociales y económicas más amplias, entre ellas la igualdad salarial, el acceso pleno a los derechos humanos y el fin de la violencia de género, incluido el feminicidio.
En declaraciones a Prensa Latina, la militante del PCO Helena Wagner afirmó que la conmemoración de la fecha debe servir para denunciar las agresiones contra las mujeres en distintos países y para fortalecer la solidaridad internacional.
Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, nos oponemos a lo que está aconteciendo con Cuba y a lo que está aconteciendo con Venezuela, expresó Wagner.
Tal comentario aludió al recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos después de que Donald Trump declarara que Cuba representa una amenaza para la seguridad estadounidense; y a la agresión de Washington contra Venezuela que llevó al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
La dirigente denunció además los ataques de Israel, con el respaldo de Estados Unidos, contra el pueblo palestino en Gaza, donde los niños “son asesinados por drones y los fetos mueren dentro de la barriga de sus madres”,
En el encuentro, los participantes debatieron igualmente sobre la necesidad de garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres que hacen un mismo trabajo, y ampliar las políticas públicas de protección frente a la violencia, cuando el gigante sudamericano registra cifras récord de feminicidios.
Perci Marrara, integrante del PCO, también señaló a Prensa Latina que las luchas femeninas deben vincularse con una perspectiva internacionalista.
La militante sostuvo que es necesario que el mundo denuncie las acciones de Estados Unidos e Israel contra Irán y las consecuencias que estas provocan para la población civil, incluidas las mujeres.
Marrara subrayó además la importancia de exigir la liberación de Cilia Flores y del presidente Maduro, al tiempo que exhortó a las mujeres brasileñas y del resto del mundo a continuar organizándose.
La jornada incluyó un llamado a fortalecer la unidad entre movimientos sociales, trabajadores y organizaciones políticas para enfrentar las desigualdades estructurales que todavía limitan la plena realización de las mujeres en Brasil y en el mundo.
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