La movilización se realizó desde la sede del movimiento Visitación Padilla -uno de los más preponderantes en la defensa de los derechos de la mujer en Honduras- hasta el centro de Tegucigalpa.
Las féminas vistieron prendas moradas como simbolismo de su lucha y con cánticos y proclamas exigieron eliminar las desigualdades en un Estado de derecho y democrático.
Según diversos medios de comunicación, en lo que va de 2026 más de 40 mujeres fueron asesinadas en esta nación centroamericana.
Asociaciones defensoras de los derechos humanos reprochan no solo la ola de violencia de género, sino también el grado de impunidad de estos crímenes, que asciende a más del 95 por ciento.
En un video publicado en X, la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Rebeca Ráquel, abogó porque “este día no sea solo una conmemoración, sino también un recordatorio permanente de que la justicia, la igualdad y la dignidad deben seguir siendo principios vivos en nuestra sociedad”.
A través de la cuenta oficial del Poder Judicial en esa red social, Ráquel envió un mensaje a las mujeres con el compromiso de continuar luchando para que sus derechos no sean vulnerados.
La magistrada honró la valentía de todas las hondureñas que lucharon para conquistar derechos fundamentales como trabajo digno, jornadas laborales justas, salarios equitativos y respeto a la dignidad.
Cifras del Instituto Nacional de Estadística, la Universidad Nacional Autónoma y de organismos internacionales como ONU Mujeres confirman que las hondureñas continúan viviendo una realidad marcada por la desigualdad económica, violencia y limitadas oportunidades de desarrollo.
El expresidente de Honduras y líder del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), Manuel Zelaya, también se sumó a la celebración.
En Libre, la lucha por la por la justicia también es lucha por la igualdad y el liderazgo de la mujer, subrayó el mandatario en su perfil de X.
“El pueblo hondureño rompió las barreras históricas del poder al elegir a Xiomara Castro como presidenta de la República (2022-2026), y continúo ese camino proponiendo en las urnas (en las elecciones del pasado 30 de noviembre) a una profesional con grandes méritos personales y morales Rixi Moncada”, posteó Zelaya.
“El ascenso de la mujer en Honduras no es una concesión del poder tradicional: es una conquista de la resistencia popular. Las mujeres en Libre están en la primera línea de la lucha democrática, en la defensa de la soberanía y en la construcción de la Patria y la Refundación”, concluyó el exmandatario.
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