Ante uno de los escenarios más impactantes del béisbol, como lo es este torneo organizado por la MLB, la actuación del jardinero izquierdo titular del equipo cubano resultó discreta, pero meritoria, y sobre el tema ofreció declaraciones exclusivas a Prensa Latina vía WhatsApp.
Aunque celebró la victoria ante Panamá, en el cajón de bateo no pudo rendir como octavo en la tanda, situación que explicó por la diferencia de nivel del pitcheo.
“El cambio de picheo con respecto a la Serie Nacional es bastante grande, porque son pícheres de buena velocidad casi todos y con más oficio”, comentó.
El contraste se aprecia en la velocidad, mejores comandos de los lanzamientos y la máxima concentración de jugadores de experiencia en el principal circuito del béisbol mundial.
“Dominan mejor la zona y tienen buenos lanzamientos de rompimiento”, explicó el jugador, víctima de par de ponches en sus primeros tres turnos al bate.
Entre su participación en la Serie de las Américas y los topes en Nicaragua y en Estados Unidos, Moas llegó a conectar hasta 10 indiscutibles, uno de los más productivos del elenco en la preparación previa; sin embargo, el Clásico Mundial representa un escalón superior.
“Entonces se hace un poco más difícil, pero pienso que con adaptación y viéndolos regularmente eso se puede trabajar para tener mejores resultados contra ese tipo de picheo”, señaló.
Uno de los mejores atletas del año en su provincia en 2025, Moas no se intimidó ante la presencia de jugadores provenientes del sistema de las Mayores en Estados Unidos.
“Sí, es mi primera experiencia internacional y además en un nivel tan alto. Es muy bonito y las sensaciones son diferentes porque estás representando a tu país”, afirmó.
En un equipo que cuenta con figuras como Alexei Ramírez, el de mayor edad en estos certámenes con 44 años y experiencia contrastada en las Grandes Ligas, o Alfredo Despaigne, líder histórico en cuadrangulares en Clásicos con siete, Moas intenta abrirse espacio atento a los consejos.
“Realmente es algo muy lindo estar aquí hoy siendo parte del equipo Cuba en una competencia de este nivel”, expresó, sin mucho tiempo por las exigencias del evento.
“A veces el bateador se desespera un poco y termina cayendo en la mala pelota”, comentó también sobre sus discretos turnos al bate frente a Panamá.
“Incluso estuve hablando de eso con Omar Linares, mi entrenador de bateo, y me decía lo mismo. Cuando uno se acelera, entonces no logra reconocer bien los lanzamientos de rompimiento”.
Agregó además que “en los dos últimos turnos me tiraron mucho cambio y algunos lanzamientos fuera de la zona, y al final uno termina fallando si no mantiene la paciencia en el cajón”.
Solo Andrys Pérez, receptor de Matanzas, equipo campeón de la Serie Nacional, y Moas son los únicos representantes del torneo doméstico sin contratación en ligas profesionales en el exterior.
Tras una línea ofensiva que sobrepasó los .360 de average y números que lo catapultan entre los primeros en indiscutibles, además de ser uno de los brazos más respetados a la defensa en el campeonato de casa, Leonel Moas Jr. se ganó el derecho a estar hoy en el Hiram Bithorn Stadium.
“Poco a poco. A entrenar y a tirar para delante”, concluyó el novato del equipo Cuba, una de las piezas que aún tiene mucho por decir en San Juan, Puerto Rico.
Al cierre de esta redacción Leonel Moas había debutado su casillero de imparables en el Clásico. De hecho la bola más rápida salida de un bate cubano en la segunda victoria ante Colombia de 7-4, fue en su tercer turno. 106 kilómetros por hora salió como bala el doblete del jardinero izquierdo de Cuba.
Mañana lunes el equipo nacional expone su invicto ante el anfitrión Puerto Rico. Es muy probable que Germán Mesa mantenga en la alineación al camagüeyano. Otro desafío ante el escenario y las críticas.
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