Las actividades conmemorativas aparte, las mujeres hoy en Argentina están atravesadas por las políticas de ajustes del actual gobierno, las cuales profundizan las asimetrías estructurales preexistentes, alerta el Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
La institución elaboró un informe sobre el 8M con datos al tercer trimestre de 2025 para mostrar las brechas de género.
En materia presupuestaria, el gobierno nacional consolidó en el presupuesto 2026 el desmantelamiento de las políticas públicas con perspectiva de género iniciado en 2024. Significa que 7,5 de cada 10 programas destinados a reducir grietas de género sufrieron ajustes o fueron directamente eliminados.
La tasa de actividad laboral de las mujeres (52,6% de la población) es 17,5 puntos porcentuales menor a la de los varones (70,1%), en tanto la brecha en la tasa de desocupación es evidente: en mujeres es del 7,4 por ciento contra 5,9 por ciento de los varones.
Lo mismo sucede con la informalidad laboral con una grieta de 2,5 puntos porcentuales mayor en mujeres (38%) que en varones (35,5%).
Los ingresos de los varones son entre 27,3 y 29 por ciento mayor que las entradas de las mujeres; esta fisura se amplía al 40 por ciento entre asalariadas/os informales. Esto genera una sobrerrepresentación de las mujeres en la pobreza: son el 64,2 por ciento de las personas con menores ingresos.
Los sectores con mayor cantidad de mujeres laborantes son los de menores ingresos, mientras la participación femenina en el trabajo doméstico es de 98,8 por ciento.
Con estadísticas fehacientes, CEPA corrobora que las argentinas representan el 64,2 por ciento entre las personas más pobres. Este número significa un incremento frente al 61,4 por ciento registrado en 2024.
“Observamos que a medida que los ingresos aumentan, la presencia femenina se diluye hasta caer al 37 por ciento. Este fenómeno nos permite hablar de la feminización de la pobreza”, considera CEPA.
La contracara de la feminización de la pobreza –afirma el informe- es la masculinización de la riqueza: el 63 por cieinto del sector de mayores ingresos lo conforman varones.
Así, las mujeres están subrepresentadas en el pago de impuestos progresivos: constituyen el 32,8 por ciento de quienes tributan bienes personales -que el gobierno redujo a su mínima expresión- y el 30 por ciento de quienes pagan impuesto a las ganancias.
A su vez, sus bienes y sus ganancias valen menos que la de los varones. Esto implica una enorme brecha patrimonial, enfatiza el centro de análisis económicos.
Un factor que condiciona la inserción de las mujeres en el mercado de trabajo –señala el informe- se encuentra en el hogar: las mujeres destinan tres horas más por día al trabajo doméstico no remunerado que los varones.
En tiempos oscuros para el feminismo, la pelea se expresa en las calles y, como es habitual, también en el arte. La “batalla cultural” del gobierno contra los enemigos que inventa se refleja en la ausencia de actividades oficiales dedicadas al Día de la Mujer, se lamenta el diario Página12.
En cambio, los gobiernos porteño y provincial ofrecen una programación especial. Como todos los años, el arte independiente resiste y responde. Hay ofertas de teatro, cine, música más los eventos que programan centros culturales en torno a la fecha.
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