La información sobre los recortes sauditas, según expertos, se produce tras las reducciones implementadas por otros miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, reflejó en su portal la empresa de información financiera Bloomberg.
Analistas estiman que Arabia Saudita tiene mayor capacidad de almacenaje que algunos de sus vecinos, lo cual indica que el reino podría estar reduciendo la producción preventivamente para mantener los yacimientos petrolíferos en funcionamiento durante más tiempo sin tener que cerrarlos por completo.
La guerra en Oriente Medio desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán prácticamente cerró Ormuz al transporte marítimo, obligando a reducir la producción y provocando que los precios del petróleo se dispararan por encima de 100 dólares por barril.
Arabia Saudita produce unos 10 millones de barriles diarios de petróleo y exporta unos siete millones diarios, y producto de la guerra la petrolera estatal Aramco ha estado desviando algunos de los envíos de su ruta habitual de Ormuz hacia Yanbu, en el Mar Rojo.
Sin embargo, el oleoducto que transporta esos volúmenes tiene capacidad para transportar cinco millones de barriles diarios, lo cual no es suficiente para reemplazar completamente los volúmenes de exportación.
El banco más grande de Estados Unidos JPMorgan Chase & Co. había estimado que Arabia Saudita agotaría su capacidad de almacenamiento de petróleo y combustible en más de dos meses desde el inicio del conflicto.
En comparación, Irak alcanzaría ese punto en una semana y Kuwait en dos, por lo cual ambos países también comenzaron a reducir la producción antes de lo previsto.
Los productores árabes del Golfo Pérsico —incluidos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak— tienen en conjunto unos 100 millones de barriles de capacidad de almacenamiento restante, o aproximadamente un tercio de su total, según Antoine Halff, analista jefe de la empresa de análisis geoespacial Kayrros.
Pero el nivel efectivo es menor en la práctica y, en cualquier caso, el uso operativo rara vez supera el 80 por ciento de los niveles nominales, afirmó Halff en una publicación en redes sociales la semana pasada.
La compañía saudita Aramco, que normalmente otorga suministro mediante contratos a largo plazo, realizó una inusual maniobra al ofrecer una serie de licitaciones para entrega inmediata, en una de las señales de que los productores están tomando medidas para mantener el mercado petrolero abastecido.
Entre tanto, la guerra en Medio Oriente y reportes de bombardeos a depósitos de petróleo en Irán por parte de Israel dispararon el precio del crudo más de 15 por ciento en los mercados asiáticos este lunes, por encima de 100 dólares por barril.
El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, escaló 27.89 por ciento, a 115.91 dólares por barril, y el Brent del mar del Norte subió 25.22 por ciento, a 116.108 dólares, equivalentes a máximos desde 2022.
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