El índice BSE Sensex cerró la jornada con una pérdida cercana al 2,4 por ciento, equivalente a unos mil 800 puntos, en una de las sesiones más volátiles del año para la plaza financiera india.
Según datos de la Bombay Stock Exchange, la caída se relaciona con el aumento del precio internacional del petróleo y con la salida de capitales extranjeros del mercado, una situación derivada de la guerra provocada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El crudo de referencia Brent superó los 100 dólares por barril, lo que incrementa los costos de transporte y producción en una economía que importa cerca del 80 por ciento del petróleo que consume.
Analistas del mercado señalaron que el aumento del riesgo inflacionario provocó ventas masivas por parte de inversores institucionales extranjeros, que optaron por activos considerados más seguros como el oro y los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Entre los sectores más afectados figuraron las compañías de aviación, logística y fabricantes de pinturas, industrias altamente dependientes del combustible como principal componente de sus costos operativos.
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