El ente religioso exigió mediante un comunicado la liberación de los rehenes capturados durante las últimas semanas, añadió el periódico Le Nouvelliste.
La Arquidiócesis demandó en especial el retorno, por su estado de salud, del padre Robert Louis, “sacerdote católico que atiende a detenidos y presos y fue secuestrado de su misión el 5 de febrero, como parte de la creciente inseguridad que afecta dolorosamente a nuestro país”.
Líderes de esa institución expresaron en su declaración su “profunda preocupación por la salud del sacerdote, quien padece diabetes grave”, y transmitieron su “apoyo a su familia y a todos los afectados por esta situación”.
El comunicado suscrito por los representantes de la Iglesia católica recordaron que Robert Louis dedicó “una parte importante de su ministerio al acompañamiento de los presos, a quienes da testimonio de la misericordia de Dios”.
“Una vez más –añade el texto- hacemos un llamado urgente a quienes lo tienen secuestrado y esperamos fervientemente que este llamado reciba atención y que nuestro hermano sea liberado sin demora para que pueda reanudar su misión pastoral”.
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