En la concentración, realizada en el Eje Cultural Iberoamericano de Brasilia, con motivo del Día Internacional de la Mujer, las participantes portaron pancartas con consignas como “Parem de nos matar” (Dejen de matarnos) y reclamaron medidas urgentes para frenar la violencia contra las mujeres.
Entre las demandas expuestas estuvieron el fortalecimiento de políticas de protección para mujeres en situación de violencia, mayor representación femenina en la política, la ampliación de derechos de las trabajadoras y el fin de la jornada laboral conocida como escala 6×1.
Además, en el evento también se expresó solidaridad con las causas de mujeres de otros países, como Irán, Venezuela, Cuba, Palestina y la República Árabe Saharaui Democrática, con condenas a las acciones imperialistas contra esos pueblos.
La secretaria de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Brasil, Ana Prestes, afirmó a Prensa Latina que la lucha contra la violencia y el feminicidio constituye uno de los principales ejes de las movilizaciones del 8 de marzo.
“En América Latina, Brasil es hoy uno de los países con más casos de feminicidio. La violencia contra las mujeres es cada vez mayor y esto representa un gran desafío para todos nosotros”, señaló.
Prestes añadió que estas acciones igualmente buscan defender la democracia y alertar sobre el avance de posiciones de extrema derecha en la región.
“En Brasil tuvimos un gobierno fascista con Jair Bolsonaro que ahora quiere volver, y este año tenemos elecciones. Por eso este 8 de marzo también es de lucha política”, indicó.
Del mismo modo, mencionó causas internacionales que motivaron la concentración, entre ellas la solidaridad con Cuba, ante la difícil situación que vive la isla por la ofensiva del presidente estadounidense, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio.
Por su parte, Luiza Dovi, militante del Grupo Internacional de Mujeres y LGBTs Pan y Rosas, declaró a esta agencia que el domingo se vivió una histórica de lucha internacional de las mujeres.
Según la activista, esta fecha tiene un carácter antiimperialista y debe servir para reforzar la solidaridad entre los pueblos, en especial cuando existe una ofensiva de Estados Unidos y de Trump contra América Latina.
Esta agresión imperialista, advirtió, no ocurre solo en América Latina, la vemos ahora en Irán, donde asesina a mujeres junto con Israel, y en Palestina, donde se sigue promoviendo un genocidio.
Dovi destacó además la importancia de las demandas del movimiento de mujeres en Brasil, entre ellas el combate al feminicidio, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la reducción de la jornada laboral y el fin de la precarización del trabajo.
Asimismo, reclamó un plan de emergencia para enfrentar la violencia de género que incluya refugios, atención sanitaria y políticas públicas integrales de protección para las mujeres.
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