En enero pasado se ejecutaron 66 registros, en febrero 45 y en lo que va de marzo, ocho, de ellos 70 en el perímetro de este departamento capital, de acuerdo con datos del Sistema Penitenciario (SP), divulgado por el estatal Diario de Centroamérica.
Durante estas acciones las autoridades reportaron el decomiso constante de armas de fuego, celulares, tarjetas SIM, cargadores, licor, animales y diversas sustancias estupefacientes en celdas y pasillos.
La cárcel con más verificaciones es el Centro de Detención Preventiva para Hombres Fraijanes I, con un total de 31 diligencias.
Le siguen la Granja Modelo de Rehabilitación Penal Pavón, el Centro de Orientación Femenino y el Centro de Detención Preventiva para Hombres Restauración Constitucional, Pavoncito, con 13 inspecciones cada uno.
Otros hallazgos relevantes se registraron en el Centro de Detención Preventiva para Hombres y Mujeres, en Chimaltenango, donde fueron descubiertos 280 cartuchos para pistolas.
Asimismo, en el Centro de Detención Preventiva para Hombres de la zona 18 se decomisaron 106 envoltorios con cocaína, amplió el medio.
Este escenario evidencia la persistencia de redes de corrupción que involucran a custodios y rutas de ingreso establecidas, señaló un reporte de la emisora La Red 106.1.
Ello consolida una economía paralela dentro de los recintos pese a los controles perimetrales existentes, acotó.
El SP optó por realizar requisas segmentadas por sectores y módulos en lugar de operativos simultáneos en penales completos, describió.
Si bien esta modalidad permite obtener resultados inmediatos y reduce el riesgo de motines, plantea dudas sobre su efectividad a largo plazo, consideró el texto.
Especialistas advirtieron que, sin cambios estructurales como la rotación de personal y el uso de tecnología, el impacto de estas medidas podría ser únicamente temporal.
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