Los rebeldes entregaron a los militares al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), encargado de supervisar su regreso a Kinshasa, refirió el portavoz de la AFC/M23, Lawrence Kanyuka, en su cuenta en la red social X.
Este lunes, en el campamento de Rugamabo en la provincia de Kivu Norte, tuvo lugar el acto de entrega, el cual es considerado por los insurgentes como un “gesto humanitario” que reafirma su compromiso de respetar los acuerdos en el marco de las medidas de fomento de la confianza.
“Mientras la AFC/M23 toma medidas concretas para la distensión, el régimen de Kinshasa persiste en su obstinada postura. Sigue negándose a liberar a nuestros camaradas y a otras personas detenidas arbitrariamente y arrestadas ilegalmente simplemente por su apariencia”, añadió Kanyuka.
Igualmente, acusó al Gobierno de RDC de continuar violando el alto el fuego acordado y vigente desde el 18 de febrero, así como de imponer una guerra a gran escala contra los rebeldes, atacando a la población civil y sus bienes.
“Ante esta situación, la AFC/M23 llama la atención de los mediadores y socios nacionales e internacionales sobre las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Kinshasa y la guerra que se libra en su contra”, agregó el mensaje.
Concluyó reafirmando que “la sangre del pueblo congoleño derramada por Félix Tshisekedi (presidente) no será ignorada ni silenciada”.
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