De acuerdo con la página británica ‘The Race’, «las conversaciones al respecto se llevarán a cabo después de la carrera de este fin de semana en China».
El espectáculo en la primera parada de Australia se resintió a partir de la vuelta 15, cuando hubo un estancamiento y no sucedió nada más a pesar de que no se había corrido ni la mitad de la carrera.
Varios pilotos han denunciado que la gestión de la batería es un factor demasiado dominante en el rendimiento, lo que significa que tienen que conducir de forma contraria a la intuición.
Según ‘The Race’, los directivos de la F-1 aceptan sin reservas que el rendimiento de los monoplazas actuales, en términos de niveles de generación y utilización de energía (eléctrica), podría no ser el adecuado.
En este sentido, se mirará con lupa lo que suceda en la segunda parada, en el Gran Premio de China de este fin de semana, para evaluar y decidir si hay cambios para la cita nipona del 29 de marzo.
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