Durante una videoconferencia con funcionarios de la Unión Europea, el mandatario afirmó que los recientes ataques con misiles lanzados por el movimiento de resistencia Hezbolá constituyen “una trampa y una emboscada” para el Estado libanés y su población.
Aoun sostuvo que quienes ejecutaron esos ataques buscaban provocar el colapso del Estado libanés en beneficio de intereses externos.
El presidente señaló que el gobierno tomó la decisión de prohibir cualquier actividad militar o de seguridad del movimiento de resistencia y que la aplicación de esta medida se realizará conforme al plan del mando del ejército cuando las condiciones de seguridad lo permitan.
Asimismo, describió a Hezbolá como un grupo armado que opera fuera de la autoridad estatal y que actúa al margen de los intereses del país.
Aoun propuso una iniciativa de cuatro puntos para poner fin al conflicto, que incluye un alto el fuego total con Israel y el fortalecimiento logístico del ejército libanés para asumir el control de la seguridad y confiscar los arsenales de armas del grupo.
El mandatario instó además a la comunidad internacional a respaldar la propuesta de su gobierno con el objetivo de detener la guerra y restaurar la estabilidad en el país.
El llamado a negociaciones ocurre en medio de la intensificación de los ataques israelíes contra Líbano desde el 2 de marzo, que incluyen bombardeos aéreos y operaciones militares en el sur del país.
De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, la ofensiva dejó al menos 394 muertos y provocó el desplazamiento de más de 700 mil personas, en el contexto de una escalada regional vinculada al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
En paralelo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que la Unión Europea comenzará a enviar ayuda humanitaria para asistir a unas 130 mil personas afectadas por la crisis en Líbano.
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