Al intervenir en el septuagésimo período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, Guterres condenó la persistencia de leyes discriminatorias y normas patriarcales que atentan contra la equidad y recordó que, a nivel mundial, las féminas solo poseen el 64 por ciento de los derechos legales que disfrutan los hombres.
Esa brecha es estructural, no accidental, y limita las oportunidades, afirmó y señaló que vivimos en un mundo sometido a la tensión de los conflictos, el caos climático, las crecientes desigualdades y la revolución tecnológica, fenómenos que inciden en el desarrollo de las mujeres.
Por otra parte, denunció el incremento de la violencia, los ataques contra activistas y las acciones que atentan contra la salud, los derechos sexuales y reproductivos.
Tenemos barreras que superar y brechas que llenar. La justicia para las mujeres y las niñas debe ser una piedra angular del mundo que buscamos construir. La igualdad es la base del progreso, afirmó.
Cuando ellas pueden reclamar sus derechos -a heredar propiedades, a un trabajo justo, a una identidad legal, a la tierra-, las sociedades avanzan, pero cuando los sistemas les fallan, la desigualdad se agrava y se convierte en pobreza, indicó.
Además, destacó el papel de las mujeres en los procesos de paz y la necesidad de una mayor presencia de ellas en las meses de negociaciones.
Asimismo, alertó sobre el predominio de algoritmos que arraigan la discriminación en el mundo digital.
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