En declaraciones a la televisión nacional, Taj aseguró que la situación genera incertidumbre y dificultades para el equipo. “Si el Mundial se celebra en estas condiciones, ¿qué persona en su sano juicio enviaría a su selección nacional a semejante lugar?”, indicó.
El gobierno australiano anunció el martes último que concedió asilo a cinco futbolistas iraníes, incluida la capitana Zahra Ghanbari, luego de su participación en la Copa Asiática Femenina de la AFC, actualmente en curso en Australia.
Medios locales señalaron que al menos otras dos jugadoras solicitaron permanecer en el país.
La selección iraní tiene previsto disputar sus tres encuentros de la primera fase del Mundial en Estados Unidos, dos en Los Ángeles y uno en Seattle, integrando un grupo junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Taj subrayó que la decisión final sobre la participación recaerá en las autoridades deportivas nacionales, aunque señaló que la reciente escalada de tensiones con ataques estadounidenses e israelíes complica cualquier optimismo.
Según el reglamento de la FIFA, las federaciones nacionales no pueden retirarse de torneos oficiales, y apartarse del Mundial después del sorteo.
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