El objetivo del empréstito es el acceso y la calidad educativa, en especial en las zonas rurales y vulnerables, a través del programa Hacia una Educación más Inclusiva: Transformando la Escuela Rural”.
Los pagos del préstamo estarán exentos de todo tipo de tributos, recargos, aportes, honorarios y deducciones.
Todos los bienes y servicios que sean adquiridos con los fondos de este contrato quedan exonerados de los gravámenes arancelarios, impuestos sobre la venta e impuestos selectivos de consumo.
El financiamiento, que fue gestionado durante el gobierno de la expresidenta Xiomara Castro (2022-2026), busca fortalecer tanto la demanda como la oferta educativa, así como mejorar la capacidad institucional del sistema educativo hondureño.
Entre sus principales componentes destacan la entrega de becas para estudiantes de secundaria, programas de tutorías en matemáticas y español; y el desarrollo de habilidades fundamentales como lectura, pensamiento lógico-matemático, competencias socioemocionales y digitales.
Hugo Pino, diputado del opositor Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda), recordó que este crédito del BID fue gestionado en la anterior administración de Castro, pero el derechista Partido Nacional (ahora en el gobierno) bloqueó entonces su aprobación en el Parlamento.
El Partido Nacional se oponía a este préstamo el año pasado, pero en la actualidad está apresurado en aprobarlo, ironizó el congresista de Libre, tras resaltar los avances alcanzados en materia educativa durante la gestión de la primera mujer presidenta en la historia de Honduras.
Pino afirmó que la bancada de Libre se mantendrá vigilante para que los recursos sean utilizados de manera adecuada y conforme a los objetivos establecidos en el programa.
lb/edu












