Si bien el proyecto alcanzó 259 votos a favor, fundamentalmente con sufragios del gobernante partido Morena, frente a 234 del resto de las formaciones y una abstención, no llegó a la mayoría calificada necesaria para el visto bueno a cambios en la Constitución.
Tanto el Partido del Trabajo (PT) como el Verde Ecologista, aliados de Morena, habían expresado desde antes su rechazo a la propuesta enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, pese a que la iniciativa posee un respaldo mayoritario de la población, según encuestas.
Luego del resultado, narró el diario La Jornada, la bancada de Morena comenzó a corear “Plan B-Plan B” y “Es un honor estar con Claudia hoy”.
El coordinador del grupo del PT, Reginaldo Sandoval, puso de relieve el apego de su formación política a la cuarta transformación, pero subrayó que está en contra de la instalación de “un partido único”, señalamiento que la jefa del Ejecutivo ha tachado de falso.
Más temprano, Sheinbaum aseveró que cumplió con el pueblo al enviar la iniciativa al Congreso.
“Me siento muy satisfecha de haber enviado la iniciativa. Cumplo con un compromiso que hice con el pueblo. Lo hice en campaña, lo hice en el Zócalo de la Ciudad de México con los 100 puntos”, sostuvo en su habitual encuentro con medios de comunicación.
La mandataria señaló que la iniciativa recoge “lo principal, que es esta solicitud ciudadana sobre dos temas esenciales, que son los recursos económicos y el que todos los legisladores sean electos, aun cuando representen proporcionalmente a su partido”.
“Ya después del debate y del resultado, pues presentaremos otras iniciativas”, manifestó.
De acuerdo con un sondeo de Enkoll para El País y W Radio, divulgado hace pocos días, los principales puntos incluidos en la propuesta de reforma electoral exhiben una aprobación ciudadana de más de un 80 por ciento.
El estudio refiere que un 87 por ciento de los consultados apoyó el reforzamiento de la supervisión del dinero que se usa en las campañas, mientras el 85 respaldó la reducción de sueldos y bonos de altos funcionarios del Instituto Nacional Electoral.
Un 83 por ciento estuvo de acuerdo en modificar las diputaciones y senadurías plurinominales para que todos los cargos se elijan directamente por el voto ciudadano, y un 82 se mostró a favor de reducir el dinero público que reciben los partidos políticos y las autoridades comiciales.
Eliminar la reelección en todos los cargos de elección popular; prohibir el nepotismo y regular el uso de inteligencia artificial y vedar cuentas falsas o bots en campañas comiciales, recibieron igualmente el respaldo de la ciudadanía, con 81, 80 y 83 por ciento, respectivamente.
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