La decisión fue unánime y varias naciones destacaron su contribución, entre ellas Japón, el Reino Unido, Alemania, Francia y Corea del Sur, reflejó el portal de la compañía de información financiera Bloomberg.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, dijo que lo más importante para la estabilidad de los mercados energéticos sigue siendo la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz, por donde normalmente fluye alrededor del 20 por ciento del petróleo transportado por mar en el mundo.
El volumen supera con creces los 183 millones de barriles que los Estados miembros liberaron en 2022 tras el inicio de la guerra en Ucrania.
Sin embargo, las posibles pérdidas de suministro derivadas de la crisis actual podrían ser mucho mayores, pues la casi interrupción del flujo a través del crucial Estrecho de Ormuz impide el acceso al mercado mundial de grandes cantidades de crudo y combustibles.
“Los desafíos del mercado petrolero a los que nos enfrentamos no tienen precedentes en escala”, declaró el miércoles Birol, en un comunicado.
Los países miembros de la AIE han respondido con una acción colectiva de emergencia de una magnitud sin precedentes, agregó.
Japón, un gran importador y uno de los países más expuestos a las fluctuaciones del precio del petróleo, anunció que liberaría unos 80 millones de barriles.
Entre tanto, el Reino Unido aportará 13,5 millones de barriles, Alemania unos 19,5 millones, Francia hasta 14,5 millones y Corea del Sur planea liberar 22,5 millones de barriles.
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