El Comando Central informó en un comunicado que las labores de rescate continúan, pero no ofreció cifras del número de tripulantes que viajaban a bordo del aparato.
Según el Departamento de Defensa, el accidente -en el que estuvieron involucrados dos aviones- se produjo «en espacio aéreo aliado» y no se debió ni a «fuego hostil ni a fuego amigo».
La nota del Pentágono aclaró que la otra aeronave logró aterrizar sin problemas.
Durante esta propia jornada, el portaaviones USS Gerald Ford, el más grande de la flota estadounidense y que ofrece apoyo a la guerra de Irán desde el mar Rojo, reportó un incendio que ocasionó heridas a dos de sus tripulantes.
En su segunda semana, Estados Unidos e Israel siguen bombardeando a la República Islámica, cuyo nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, advirtió que no detendrán los ataques defensivos contra bases militares del Pentágono en la región y que mantendrán cerrado el estrecho de Ormuz, la ruta principal del comercio del petróleo a nivel mundial.
El presidente Donald Trump aseguró este jueves que la guerra contra Irán «avanza rápidamente», aunque no se refirió a una fecha probable para finalizar el conflicto, que ya deja más de mil 300 muertos civiles y militares en Irán, así como siete bajas y unos 140 heridos entre las fuerzas de Estados Unidos, de acuerdo con las cifras que han admitido.
La guerra, a la que una parte mayoritaria de los ciudadanos de este país se opone, podría pasar factura a Trump en las elecciones de medio término de noviembre, donde el Partido Republicano podría perder el control absoluto del Congreso de Estados Unidos si los demócratas ganaran de vuelta la Cámara de Representantes o el Senado.
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