La tradicional ceremonia tendrá lugar en la Catedral Metropolitana de Santiago y será encabezada por el arzobispo y cardenal Fernando Chomalí, quien ofrecerá la oración principal frente al nuevo presidente, José Antonio Kast.
En el acto también participan los principales líderes de otras confesiones, entre ellas obispos y pastores de iglesias evangélicas y protestantes, rabinos de la Comunidad Judía de Chile, líderes del Centro Islámico y patriarcas ortodoxos.
El Te Deum, como se conoce este acto, forma parte de las tradiciones chilenas desde las luchas por la independencia de la metrópoli española, y desde 1971, a petición del cardenal Raúl Silva Henríquez dejó de ser exclusivamente católico para incluir a otras denominaciones cristianas.
De esta manera, adquiere un carácter de unidad nacional cuando se celebra para pedir el bienestar de la población y la sabiduría de los gobernantes.
El nuevo presidente de Chile y su familia profesan la religión católica en una de sus variantes más conservadoras, el movimiento Schoenstatt, fundado en Alemania por el sacerdote José Kentenich en 1914.
Tras las migraciones impulsadas por las dos guerras mundiales de la centuria pasada, esa corriente religiosa se extendió hacia América del Sur y algunas zonas de África.
npg/car/eam










