En un comunicado, la ONG precisó que utilizó datos de población de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el porcentaje de niños en edad escolar (entre cinco y 17 años) para países y las áreas afectadas por el conflicto.
Detalló que de los 770 mil desplazados por la fuerza en Líbano, debido a los bombardeos israelíes, unos 300 mil son menores.
Cerca de 900 escuelas públicas fueron reconvertidas allí en refugios colectivos, lo cual representa el 73 por ciento del total en esa nación, subrayó.
En Cisjordania, la mayoría de los planteles están cerrados desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, “debido a los riesgos para la seguridad derivados de la caída de escombros y a los puestos de control militares israelíes”, apuntó.
A principios de marzo, las escuelas y universidades de varios estados del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Bahréin también pasaron a la educación a distancia por las preocupaciones de seguridad, agregó.
Save the Children señaló que lo mismo sucede en Israel y Pakistán, aunque en este último caso se debe a las medidas para reducir el consumo de combustible ante los altos precios en el mercado internacional.
“En cada conflicto, las aulas suelen ser las primeras en cerrar y algunos de los últimos lugares en reabrir. Cada lección perdida profundiza las cicatrices de la guerra”, lamentó Ahmad Alhendawi, director regional para Medio Oriente, Norte de África y Europa del Este de la ONG.
No todos los niños pueden escapar de la violencia o permitirse el lujo de trasladar su aprendizaje en línea, sabemos que muchos de los más vulnerables, una vez que dejan la escuela, nunca regresarán, subrayó.
Por su parte, Marian Hodgkin, directora global de Educación de Save the Children, denunció la destrucción de escuelas por la guerra.
Esta conflagración impacta directamente no solo en el rendimiento académico de los estudiantes, sino también en su protección y capacidad para hacer frente a riesgos e inestabilidad cada vez mayores, afirmó.
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