Según informó CNN Brasil, la petición fue realizada después de que la defensa del exmandatario Jair Bolsonaro pidiera reconsiderar la fecha autorizada para una visita de Beattie al político brasileño, actualmente preso en Brasilia.
A inicios de la semana, De Moraes autorizó el encuentro entre el asesor estadounidense y Bolsonaro, pero determinó que debía realizarse conforme al calendario regular de visitas del centro penitenciario donde se encuentra recluido el exgobernante.
Bolsonaro, sentenciado a 27 años y tres meses de cárcel por su participación en la intentona golpista de 2023, cumple su condena en la unidad conocida como Papudinha, donde las visitas a los reclusos están permitidas únicamente los miércoles y sábados, en horarios previamente establecidos.
En su decisión, De Moraes subrayó que no existe base legal para modificar el régimen de visitas del establecimiento carcelario.
“Los visitantes deben adecuarse al régimen legal del establecimiento penitenciario y no lo contrario”, afirmó el magistrado al fijar la reunión para el próximo 18 de marzo por la mañana.
Posteriormente, los abogados de Bolsonaro solicitaron que el juez reconsiderara la fecha, argumentando que Beattie permanecerá pocos días en Brasil y solo tendría disponibilidad para acudir a la prisión el 16 o el 17 de marzo.
Tras esa solicitud, el juez requirió al Ministerio de Relaciones Exteriores que informe si el asesor estadounidense posee compromisos diplomáticos oficiales durante su estancia en el país.
Los datos que remita la Cancillería servirán de base para decidir si la fecha del encuentro puede flexibilizarse o si deberá mantenerse el calendario inicialmente fijado.
Beattie fue designado por Trump como asesor para supervisar las políticas de Estados Unidos relacionadas con Brasil, función que incluye el seguimiento a asuntos vinculados con la relación bilateral entre Washington y Brasilia.
De acuerdo con el portal G1, el estadounidense tiene previsto llegar al país la próxima semana y cumplir una agenda que incluye actividades en São Paulo y esta capital.
Identificado con posiciones de extrema derecha, Beattie generó controversia el año pasado por sus declaraciones sobre el proceso judicial contra Bolsonaro, en las cuales llegó a calificar a De Moraes como el principal responsable de una supuesta “censura y persecución” contra el exgobernante.
Además de sus críticas públicas al ministro del STF, es señalado por medios brasileños como uno de los impulsores de sanciones contra el magistrado bajo la denominada Ley Magnitsky.
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