Durante la noche de la toma de posesión del gobierno de José Antonio Kast, Rojas Vade fue atacado por desconocidos, quienes lo golpearon con saña y lo rociaron con líquidos inflamables antes de abandonarlo dentro de su automóvil.
Informes policiales señalan que en su cuerpo había inscripciones de índole política, entre ellas “no más zurdos” y “viva Kast”.
La senadora Fabiola Campillay, sobreviviente de la represión policial durante el estallido social de octubre de 2019, calificó como estremecedora la agresión y dijo que nadie merece ser víctima de una atrocidad como esta.
“Las diferencias políticas deben ser un debate de ideas, jamás un motivo para violencias tan brutales”, dijo la legisladora y llamó a las autoridades y el gobierno a dar una respuesta clara, honesta y comprometida ante estos hechos.
Mientras, el nuevo presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, también condenó el ataque.
“La violencia siempre se condena en nuestro país, toda y en todo momento, y por supuesto que habrá que buscar los culpables y espero que se pueda recuperar”, dijo el parlamentario de la agrupación de derecha Unión Demócrata Independiente.
También el flamante Delegado Presidencial en la Región Metropolitana, Germán Codina, rechazó la agresión y afirmó que espera una rápida investigación para determinar a los responsables.
Rojas Vade fue elegido a la primera constituyente convocada durante el gobierno de Gabriel Boric con el fallido propósito de elaborar una nueva Carta Magna.
Allí protagonizó un incidente que lo alejó del proceso cuando aseguró padecer de cáncer y convocó a una colecta para recaudar fondos destinados a la compra de medicamentos, sin embargo, la enfermedad resultó ser falsa y motivó su renuncia de ese organismo.
Desde entonces se mantuvo fuera de la vida pública.
ro/car













