La vocera de la Cancillería helvética, Melanie Gugelmann, precisó al diario Le Courrier que “el embajador se asegurará de que el canal de información entre ambas naciones permanezca abierto», garantizando así la continuidad del diálogo indirecto.
Suiza acordó con las partes involucradas, Estados Unidos e Irán, que seguirá desempeñando su papel, afirmó Gugelmann, al destacar el acuerdo tácito que sostiene este mecanismo confidencial en medio de las tensiones geopolíticas actuales.
La diplomática explicó que el intercambio se realiza «a través de canales de comunicación protegidos y no requiere presencia física obligatoria en Teherán», un detalle técnico que, según analistas, subraya la madurez y seguridad del proceso mediador.
Por razones de confidencialidad, el Ministerio de Asuntos Exteriores «no puede proporcionar información adicional sobre las actividades de Suiza en relación con su mandato de potencia protectora», acotó la funcionaria al ser consultada.
El papel suizo como intermediario adquiere relevancia en el complejo tablero de Medio Oriente, donde cualquier desencuentro podría escalar rápidamente, coincidieron especialistas consultados, quienes ven en esta continuidad un gesto de pragmatismo diplomático.
ro/ehl/amp













